19 diciembre, 2005

¡¡¡¡¡¡Grande Evo!!!!!!


Evo Morales sería el nuevo presidente boliviano. Esta noticia me traé mucha alegría ya que marca el regreso al poder de un indígena, luego de la masacre llevada al cabo por los conquistadores desde 1942, y me atrevo a decir, hasta ahora.

También esto me trae algo de desconfianza, ya que realmente no creo que lo dejen gobernar en paz. Esperemos que sepa esquivar los palos que van a tirarle a la rueda sus propios compatriotas, y los metidos de siempre, los yanquis, que desde ya hace varios años vienen tratando de callar su vos y tirar abajo sus sueños de una Bolivia libre y unida.

Dicen sobre él los de Clarín:

Ni debe haberlo imaginado su madre ese 26 de octubre de 1959, cuando dio a luz a Juan Evo Morales Aima, en un pequeño pueblo de Oruro, en donde el hambre corría a los habitantes hasta dejarlos exhaustos.

Tampoco lo habrán soñado los compañeros de la primaria ni los que estudiaban con Evo en el bachillerato inconcluso. Ninguno de ellos debe haber supuesto jamás que Evo Morales podría llegar a ponerse la banda tricolor como presidente de Bolivia.

Quienes sí tal vez lo hayan advertido son los cocaleros que lo eligieron para que los representara. Cuando la escasez arrasó con toda esperanza, Evo y su familia se mudaron a Cochabamba, en donde encontraron en el cultivo de hoja de coca la subsistencia. Para entonces quedaban lejos los días de juntar con sus hermanos las cáscaras de naranjas que la gente tiraba desde los ómnibus para engañar al estómago.

Fueron la coca y el fútbol los que llevaron a Evo a la cabeza del sindicato. Lo llamaban "el pelotero", porque llegaba a las asambleas del Chapare con la pelota bajo el brazo. Su carisma lo condujo rápidamente a los lugares de decisión del sindicato y estuvo al frente de las peleas del campesinado de la región en la década de los 90 contra los gobiernos que, siguiendo las directivas del Departamento de Estado, apuraron la erradicación de los cultivos a toda costa.

En 1997, Morales llegó al Parlamento como diputado por Cochabamba con el 70% de los votos. Por presión de la Embajada de EE.UU., en enero de 2002, cuando Jorge Quiroga estaba en la presidencia, tras la renuncia por enfermedad de Hugo Banzer, Evo debió abandonar su lugar en el Congreso por una acusación de narcoterrorismo. Ocurrió luego de un sangriento episodio en el que murieron 4 cocaleros, 3 militares y un policía.

Era tiempo de elecciones y Evo peleó para poder presentar su candidatura. El embajador estadounidense de entonces, Manuel Rocha, lanzó una campaña endiablada, agitando los fantasmas del narcotráfico y todos los analistas señalan que eso se tradujo en más votos para Evo. En las elecciones de ese año el MAS quedó segundo, apenas atrás del MNR de Gonzalo Sánchez de Lozada, y como era de esperar, la segunda vuelta legislativa halló a todas las fuerzas tradicionales aunadas en convertir al "Goñi" en presidente.

Octubre de 2003, fecha clave en la historia de los movimientos populares. Cuando la población de El Alto se levantó contra la salida del gas boliviano por un puerto chileno, Evo estuvo junto a los líderes de esa revuelta: el radical campesino Felipe Quispe, el líder alteño Abel Mamani y el secretario general de la COB Jaime Solares.

En lo que vino después, acompañó a Carlos Mesa en los primeros meses de su gestión y hasta le dibujó a mano tres de las cinco preguntas que contenía el referéndum sobre los hidrocarburos que la población votó en junio de 2004.

Mesa se caía solo y la insatisfacción popular lo obligó a renunciar en junio. Evo comenzaba a entrever que se acercaba su hora. Tuvo razón, porque además de sus bases tradicionales fue sumando en la campaña a clases medias e intelectuales, que solidificaron la organización y lo condujeron al abrumador resultado conseguido anoche.

Soltero y padre de dos hijos, declarado "antiimperialista" y vocero de los "vilipendiados de la historia", Evo será el primer presidente indígena de la historia de este país.